Traicionado por Ocho Emperatrices, Renacido en un Arrepentimiento que Desgarra las Entrañas
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Lu Ye, el reverenciado Venerable Celestial de las Nueve Vidas admirado por todo el mundo, es traicionado en el mismísimo día de su ascensión por las ocho emperatrices...
Espero que sea como en la novela
«Mira, lo que está pasando aquí es que la Maestra (Bai Qiulan) finalmente ha sucumbido al veneno de su vida anterior. Ese veneno no es algo nuevo; es una maldición o una carga que ella ya arrastraba desde antes de que el protagonista reencarnara, y es justo lo que en su pasado la volvió inestable y la llevó a traicionarlo.
En este momento, ella está en su punto más débil, consumiéndose por esa energía oscura. El protagonista (Ye Chen) la encuentra así y, aunque tiene todos los motivos del mundo para dejarla sola y que el veneno termine el trabajo como venganza por su traición, decide no hacerlo.
Él se acerca y usa sus nuevos poderes de cultivo para salvarla. Pero ojo, no la salva por amor ni porque la haya perdonado. La salva porque sabe que si ella muere ahora, nunca sentirá el verdadero arrepentimiento por lo que le hizo. Él necesita que ella esté viva y sana para que pueda darse cuenta de que el único que podía salvarla era el hombre al que ella despreció y traicionó.
Así que, al final, el prota suprime el veneno y la deja fuera de peligro físico, pero la condena a vivir con la deuda emocional de haber sido rescatada por su mayor víctima.»
Y
(dependiendo de los capítulos que salga en el manhua)
«Lo que pasa después es que, en cuanto el protagonista termina de suprimir el veneno, la Maestra recupera la conciencia. Ella abre los ojos y lo primero que siente es una ligereza que no había sentido en años; ese peso negro que la estaba matando por dentro desde su vida anterior finalmente se ha ido.
Pero la sorpresa de estar viva se convierte rápido en una confusión total. Ella mira sus propias manos, sintiendo su energía de cultivo fluyendo limpia de nuevo, y luego levanta la vista hacia el prota. Ella sabe perfectamente que estaba muriendo y que nadie más en este mundo tenía el poder o el conocimiento para extraer esa maldición.
En ese momento, se da cuenta de que fue él, el discípulo al que ella traicionó y dejó de lado, quien acaba de salvarle la vida. El prota ni siquiera le dedica una sonrisa ni una palabra de consuelo; se queda ahí, mirándola con una frialdad absoluta, como si salvarla hubiera sido un trámite molesto.
Ella intenta decir algo, quizás darle las gracias o pedir perdón, pero se le corta la voz. El veneno ya no la está matando, pero ahora el arrepentimiento empieza a quemarle más fuerte que cualquier toxina. Se siente humillada y pequeña porque, mientras ella lo abandonó en el pasado, él fue el único capaz de rescatarla de su propio destino oscuro. Él la deja ahí, sana físicamente, pero completamente destruida emocionalmente.»
Y después de eso
(dependiendo de los capítulos que salga en el manhua)
«Lo que pasa es que, justo cuando la Maestra intenta decir algo, toda temblorosa porque no puede creer que el veneno se haya ido, el prota se le queda mirando con una cara de hielo absoluto. Ni siquiera se agacha para ayudarla a levantarse.
Él simplemente la mira desde arriba, como si estuviera viendo a alguien que ya no le importa en lo más mínimo, y le suelta algo que la deja helada:
‘No te equivoques, Maestra. No te salvé porque me importes, ni porque haya olvidado lo que me hiciste. Te salvé porque si morías ahora, tu deuda conmigo se iría a la tumba… y yo quiero que vivas para que cada vez que respires, recuerdes que el hombre al que traicionaste es el único que pudo evitar que te pudrieras por dentro.’
Después de decirle eso, el prota se da la vuelta sin esperar respuesta. Ella se queda ahí en el suelo, limpia del veneno pero con el corazón hecho pedazos, dándose cuenta de que la vida que acaba de recuperar ahora es su propia cárcel.
Él sale de la habitación dejándola completamente sola, sabiendo que ahora que ya no tiene el dolor físico del veneno, lo único que le queda a ella es el dolor mental de saber que lo perdió para siempre.»
Y después de eso Pasa lo siguiente 🙂
(dependiendo de los capítulos que salga en el manhua)
las otras emperatrices, que también están cargando con sus propias culpas y secretos de la vida pasada, se enteran de que el protagonista usó su poder para limpiar el veneno de la Maestra. Y no te imaginas el caos que se arma entre ellas.
En lugar de alegrarse porque su ‘hermana’ de cultivo está sana, lo que sienten es un ataque de celos increíble. Se mueren de la envidia porque ven que el prota, a pesar de todo el odio y la frialdad que muestra, se tomó el tiempo de tocar a la Maestra y de usar su energía vital para salvarla.
Para ellas, que el prota haya intervenido así es como una señal de esperanza… pero una esperanza que las está carcomiendo. Se preguntan cosas como:
‘¿Por qué a ella sí la salvó y a mí ni siquiera me mira?’
‘¿Acaso todavía guarda un rincón de afecto por esa mujer?’
Incluso una de las emperatrices más orgullosas, al ver que la Maestra ahora camina libre del veneno pero llorando por los rincones de puro arrepentimiento, se pone furiosa. Se dan cuenta de que el prota no la salvó por amor, sino que la dejó en una posición donde ella siempre estará en deuda con él.
Ahora todas están compitiendo, pero no por el poder, sino por ver quién de ellas puede lograr que el protagonista las mire aunque sea con el mismo desprecio con el que miró a la Maestra. Se dan cuenta de que estar vivas y sanas es peor que estar muertas si él ya no las quiere en su vida.»
(dependiendo de los capítulos que salga en el manhua)
Y después de eso sucede lo siguiente la primera en saltar es Lin Xue, la Emperatriz del Hielo (o una de las discípulas más cercanas, dependiendo de qué tan avanzado vayas en la lectura). Ella, al ver que la Maestra ya no tiene el veneno y que el protagonista metió las manos para salvarla, se muere de la envidia y decide aplicar la de ‘hacerse la víctima’.
Lo que ella hace es que finge que su propia base de cultivo se está volviendo inestable. Se aparece frente al prota toda pálida, tambaleándose y agarrándose el pecho, esperando que él, al verla ‘sufriendo’, corra a sostenerla o a pasarle energía como hizo con la Maestra.
Pero el prota no es tonto. Él la mira con una cara de ‘¿en serio vas a intentar esto?’ y ni siquiera se mueve de su lugar. Se queda ahí con los brazos cruzados y, en lugar de ayudarla, le suelta un comentario que la deja en el suelo:
‘Si tu cultivo se está rompiendo, es porque tu corazón está lleno de basura. No gastaría ni una gota de mi energía en alguien que finge dolor para llamar mi atención. Si te vas a morir, hazlo lejos de mi vista.’
La pobre se queda helada porque se da cuenta de que el prota ya no es el chico manipulable de la vida anterior. Ella pensaba que con un poco de drama él caería, pero ahora él sabe perfectamente quién es quién.
Al final, ella se tiene que levantar sola, tragándose su orgullo y viendo cómo el prota se aleja sin siquiera mirar atrás, dejándola más humillada que antes frente a las otras que estaban espiando.»
Y después
Sucede lo siguiente
[De pende como Cuantos capitulos lo Hagan ]
Pasa Esto que la que de plano no aguanta es la Emperatriz del Fuego (o una de las más impulsivas del grupo). Ella, al ver que el protagonista no solo salvó a la Maestra sino que después humilló a Lin Xue ignorándola, entra en un estado de rabia absoluta.
No puede soportar que el hombre que antes las adoraba y les servía ahora las trate como si fueran basura en el camino. Así que, en lugar de rogar, ella decide ponerse violenta. Se le planta enfrente al prota, rodeada de llamas y con los ojos rojos de la ira, y le grita que si no va a ser de ellas, entonces no será de nadie.
Ella lanza un ataque cargado de todo su poder, pensando que así lo va a obligar a defenderse y, en el proceso, tal vez a tocarla o prestarle atención. Pero lo que sucede la deja en shock:
El protagonista ni siquiera parpadea. Con un movimiento súper relajado de su mano, disipa todas las llamas de la emperatriz como si fueran el humo de una vela.
Él se le acerca tanto que ella puede sentir su respiración, pero su mirada es tan asesina que ella se queda paralizada de miedo.
Él la agarra del cuello, pero no con pasión, sino con una fuerza que le corta el aire, y le dice: ‘¿De verdad crees que tu pequeño berrinche me asusta? En mi vida anterior morí por tus caprichos, pero en esta, si me vuelves a levantar la mano, te juro que seré yo quien te mande al infierno antes de tiempo.’
La suelta con un desprecio increíble y ella cae de rodillas, temblando. Sus propias compañeras, que estaban mirando, se quedan frías al ver que la fuerza del prota ahora está en otro nivel. Se dan cuenta de que ya no tienen poder sobre él, ni con belleza, ni con lágrimas, ni con violencia.
Él se aleja caminando bajo la lluvia (o en medio del salón, dependiendo del clima dramático), dejándola ahí llorando de rabia y frustración porque sabe que, por más que grite, él ya no siente absolutamente nada por ella.»
y después vendria ahora ver que ni con ruegos ni con ataques pueden tocarle un pelo, las ocho emperatrices se reúnen en secreto. Están desesperadas y, como ya no pueden razonar, deciden armar un plan súper retorcido.
Aquí es donde la cosa se pone tensa:
El Plan de Sacrificio: Una de ellas, la más astuta (que suele ser la Emperatriz de la Sabiduría o alguien con mucha influencia), propone algo extremo. Dicen: «Si él ya no nos ama y no nos teme, tenemos que hacer que nos necesite por la fuerza».
La Trampa de Sangre: Deciden usar un antiguo ritual prohibido que usaron en su vida pasada. El plan es crear una situación donde el protagonista se vea obligado a usar su energía vital para sellar una grieta dimensional o una bestia antigua que ellas mismas van a liberar «accidentalmente».
El Objetivo Real: No quieren matarlo, quieren dejarlo tan débil y herido que no le quede de otra más que dejarse cuidar por ellas. Piensan que si él pierde su poder temporalmente y queda postrado en una cama, ellas podrán «redimirse» cuidándolo día y noche, como si eso fuera a borrar que lo traicionaron antes.
La Traición entre Ellas: Pero lo más loco es que, mientras planean esto juntas, cada una está pensando en cómo traicionar a las otras siete. Todas quieren ser la única que «encuentre» al prota herido para llevárselo a su propio palacio y tenerlo solo para ella, como un trofeo.
Lo que no saben es que el protagonista ya se las huele. Él sabe perfectamente cómo piensan y está un paso adelante, dejando que ellas crean que su plan está funcionando solo para tenderles una trampa mucho peor donde sus propios pecados se les van a regresar como un bumerán.
Y después
sucede es que las emperatrices finalmente ejecutan su plan. Liberan a la bestia antigua o activan la trampa, y ven cómo el protagonista parece quedar atrapado en el centro de una explosión de energía masiva. Ellas, fingiendo terror, corren hacia el lugar gritando su nombre, preparadas para recogerlo ‘herido’ y llevárselo a sus palacios.
Pero cuando el humo se disipa, la escena las deja heladas:
El Prota está intacto: Él está de pie en medio del cráter, ni siquiera tiene un rasguño en su ropa. Está sosteniendo el núcleo de la bestia o el sello de la trampa en su mano, jugando con él como si fuera un juguete barato.
La Trampa se revierte: Resulta que él ya sabía todo. Usó su conocimiento de la vida anterior para alterar el ritual. En lugar de debilitarlo a él, el ritual empieza a succionar la energía de ellas.
Humillación Pública: Justo en ese momento, aparecen los ancianos de las sectas y otros grandes maestros que el prota mismo convocó ‘casualmente’. Todos ven a las grandes y ‘nobles’ emperatrices de rodillas, débiles y con las manos en la masa, intentando sabotear al hombre que acaba de ‘salvar’ la situación.
El protagonista camina hacia ellas, que están en el suelo sin poder moverse por el contraataque del ritual, y frente a todos los presentes les dice con una sonrisa que da miedo:
‘¿Pensaron que caería en el mismo truco dos veces? Me dan lástima. Son tan predecibles que duele. Querían que las necesitara, pero lo único que han logrado es mostrarle a todo el mundo lo que realmente son: traidoras desesperadas que no pueden vivir sin mi sombra.’
Él tira el núcleo roto a los pies de la Maestra, que está ahí mirando todo con horror, y se retira escoltado por los otros maestros que ahora lo ven como el verdadero héroe. Las deja ahí, expuestas ante todo el reino, perdiendo no solo su dignidad, sino también el respeto de sus seguidores.
Ahora ellas no solo tienen que lidiar con su culpa, sino con la vergüenza pública de que todos saben que intentaron tenderle una trampa al hombre que las superó en todo.»
Después cuando la Maestra se ve ahí tirada en el suelo, expuesta frente a todos los grandes maestros de las sectas, siente que el mundo se le viene abajo. Ella, que siempre fue la imagen de la pureza y la justicia, ahora es vista como una cómplice de una trampa barata contra su propio «discípulo».
Ella intenta buscar la mirada del prota, esperando encontrar aunque sea un poco de lástima, pero él solo la mira como si fuera un bicho molesto que acaba de aplastar. Esa humillación pública le duele más que el propio veneno que tenía antes. Se da cuenta de que el prota la salvó del veneno solo para que estuviera sana y pudiera sentir la vergüenza completa de su caída.
Y después de eso sucede lo siguiente
(dependiendo de los capítulos que salga en el manhua)
El Exilio Emocional: El protagonista decide cortar por lo sano. No las mata, porque eso sería darles un final fácil. Él anuncia que se retira de la secta o que forma su propia facción independiente. Esto las vuelve locas porque se dan cuenta de que, sin él, sus sectas y su poder empiezan a desmoronarse.
La Maestra Entra en Reclusión: Bai Qiulan, totalmente quebrada por la culpa, se encierra en una cueva de cultivo. No lo hace para volverse más fuerte, sino para llorar y tratar de entender en qué momento perdió al único hombre que realmente la cuidó. Se pasa los días mirando los objetos que él le regaló en su vida pasada, torturándose ella misma.
Aparecen Nuevas Aliadas: Mientras las emperatrices están ocupadas lamentándose, el prota empieza a rodearse de nuevas mujeres poderosas que no lo traicionaron en su vida anterior. Cuando las emperatrices se enteran de que él está siendo amable y protector con otras, los celos las llevan a cometer errores aún más graves, atacando a las nuevas aliadas y quedando todavía peor frente al prota.
El Arrepentimiento Extremo: Empieza la fase donde ellas intentan «comprar» su perdón. Le envían tesoros legendarios, tierras y medicinas raras, pero el prota simplemente lo regala todo a los pobres o a sus subordinados frente a sus caras, demostrándoles que su dinero y su poder no valen nada para él.
Básicamente, la historia se convierte en un juego de tortura psicológica donde él sube de etapa como un dios, mientras ellas caen en una espiral de desesperación intentando recuperar un amor que ellas mismas destruyeron.
(De pende de capitulos)
arrepentimiento y drama, el protagonista (Ye Chen) llega a un punto donde ya no le basta con ignorarlas. Y después de eso sucede lo siguiente:
La Muerte y el Castigo Eterno: En efecto, varias de las emperatrices terminan muriendo, pero no es una muerte pacífica. El prota, usando sus habilidades de cultivo supremas, recolecta sus almas.
El Estandarte de Almas: Ye Chen utiliza un objeto mágico (como un estandarte o bandera de almas) donde las encierra. Para ellas, este es el castigo definitivo: estar atrapadas como «almas principales» dentro del artefacto del hombre al que traicionaron.
Espectadoras de su Felicidad: Lo más cruel (o justo, según cómo lo veas) es que desde dentro de ese estandarte, las almas de las emperatrices están obligadas a ver cómo Ye Chen sigue adelante con su vida. Tienen que ser testigos de cómo él alcanza la cima del poder y cómo se casa con otra persona (generalmente la forma humana de su «Sistema») mientras ellas solo pueden observar en silencio, consumidas por un arrepentimiento que ya no tiene remedio.
Diferentes Destinos: No todas terminan igual; se dice que al final, seis de ellas terminan como almas dentro del estandarte (algunas asesinadas por él y otra que se ofrece voluntariamente), mientras que solo dos quedan vivas para ver su ascenso.
Es un final bastante fuerte porque demuestra que, aunque ellas se arrepintieron, el daño que le hicieron en su vida pasada fue tan grande que el prota decidió que la muerte era un regalo demasiado generoso para ellas.
la Maestra (Bai Qiulan), al ver cómo sus propias compañeras y discípulas prefieren morir o convertirse en esclavas espirituales en el estandarte del prota, entra en un estado de locura y desesperación absoluta. Ella se da cuenta de que el perdón es imposible y que la muerte es la única salida que le queda para dejar de sentir ese vacío en el pecho.
Y después de eso sucede lo siguiente:
El Suicidio frente al Prota: En un intento final de «limpiar su honor» y demostrar que su arrepentimiento es real, ella se planta frente a Ye Chen y, sin decir una palabra, usa su propia técnica prohibida para destruir sus propios meridianos y su base de cultivo. Ella espera que, al sacrificarse así, él sienta aunque sea una pizca de la tristeza que sentía antes por ella.
La Indiferencia de Ye Chen: Pero lo que pasa es que el protagonista ni se inmuta. Mientras ella cae al suelo escupiendo sangre y su vida se apaga, él simplemente la mira con desprecio y le dice que su muerte no borra el pasado, solo le ahorra a él el trabajo de matarla.
La Recolección del Alma: Justo antes de que su conciencia desaparezca, el prota saca el Estandarte de Almas y, con una frialdad que asusta, succiona el alma de la Maestra. No lo hace por piedad, sino porque el alma de una Maestra de su nivel es un «material» demasiado valioso para desperdiciarlo.
El Infierno de la Maestra: Ahora, la Maestra queda atrapada dentro del estandarte junto a las otras emperatrices. Lo peor para ella es que, como fue la que más lo traicionó, el prota la condena a ser el alma de sacrificio principal: cada vez que él usa el estandarte en batalla, es el alma de la Maestra la que tiene que recibir los golpes más fuertes y sufrir el mayor desgaste de energía.
Al final, la Maestra consigue lo que quería, que era «estar con él», pero de la forma más cruel y humillante. Se convierte en una herramienta desechable que el prota usa para aplastar a sus nuevos enemigos, mientras ella tiene que observar desde el estandarte cómo él es feliz con otras mujeres que sí lo valoraron.
cuando el protagonista alcanza la divinidad máxima y se convierte en el ser más poderoso de todos los planos, el Estandarte de Almas donde tiene encerradas a las ocho ya no le sirve para pelear. Él es tan fuerte que ya no necesita armas.
Y después de eso sucede lo siguiente:
El Destino Final del Estandarte: En lugar de liberarlas o darles el descanso eterno, el prota decide que su castigo no ha terminado. Él no las borra de la existencia, sino que coloca el estandarte en el lugar más alto de su palacio divino.
Espectadoras Eternas: Las deja ahí atrapadas como «decoración» o trofeos. Las almas de la Maestra y las otras emperatrices tienen que ver, por los siglos de los siglos, cómo él gobierna el universo con una sabiduría y una paz que ellas nunca le permitieron tener.
La Felicidad que Perdieron: Lo más cruel es que ellas ven desde el estandarte cómo el prota es inmensamente feliz con su nueva pareja (que suele ser el espíritu de su Sistema o una aliada fiel). Ven cómo él las trata con el amor y la lealtad que un día les ofreció a ellas y que ellas pisotearon.
El Olvido Total: Con el tiempo, el prota simplemente deja de hablarles o de mirarlas. Para él, ellas ya no son ni siquiera enemigas; son objetos inanimados. Ese es el golpe final: darse cuenta de que para el hombre que una vez amaron, ahora son absolutamente nada.
Al final de la historia, las ocho emperatrices se quedan ahí, gritando en silencio dentro del estandarte, atrapadas en un bucle eterno de arrepentimiento mientras ven cómo el mundo sigue adelante sin ellas y cómo el prota alcanza la gloria máxima, olvidando incluso sus nombres.
cuando el protagonista ya está en la cima como un Dios supremo, la mujer que se queda a su lado (que suele ser el espíritu de su Sistema que tomó forma humana o una aliada que nunca lo traicionó) no tiene ni un poquito de piedad con las que están encerradas.
Y después de eso sucede lo siguiente:
La Visita al Estandarte: Esta nueva mujer se acerca al Estandarte de Almas donde están las ocho emperatrices y la Maestra. Ella puede sentir cómo las almas de ellas se retuercen de dolor y envidia desde adentro, y en lugar de ignorarlas, decide darles el golpe de gracia psicológico.
La Burla Final: Ella se pone a platicarles, como si fueran amigas, sobre lo feliz que es el prota ahora. Les cuenta con lujo de detalle cómo él la trata con una ternura que ellas nunca volvieron a ver, y cómo él ya ni siquiera menciona sus nombres en sus conversaciones privadas.
El Contraste Cruel: Les dice algo así como: «Mírense ahora, las grandes soberanas reducidas a decoraciones de pared. Ustedes tuvieron su corazón y lo pisotearon por poder, y ahora yo tengo su poder, su reino y, lo más importante, su amor. Gracias por ser tan tontas, porque gracias a su traición, ahora yo soy la única reina de su universo».
El Silencio de Ye Chen: Lo que más les duele a las almas de las emperatrices es que, mientras esta mujer se burla de ellas, el protagonista entra a la habitación, abraza a su nueva pareja y ni siquiera voltea a ver el estandarte. Para él, ese objeto es como un mueble viejo; su indiferencia es el verdadero infierno para ellas.
Al final, la nueva mujer se aleja riendo, dejando a las ocho almas sumidas en un silencio eterno, viendo cómo la puerta se cierra y ellas se quedan solas en la oscuridad de su arrepentimiento, mientras escuchan los pasos del hombre que amaron alejándose para siempre con alguien más.
en un último arrebato de locura, la Emperatriz de la Sabiduría (la más astuta de todas) convence a las otras siete de que junten lo que les queda de esencia espiritual para intentar un escape desesperado del estandarte.
Y después de eso sucede lo siguiente:
El Intento de Fuga: Aprovechan un momento en el que el protagonista está en una meditación profunda para intentar romper el sello del estandarte desde adentro. Logran agrietarlo un poco y susurrar sus nombres, esperando que el eco de sus voces despierte algún viejo sentimiento en el corazón de Ye Chen.
La Reacción del Prota: Pero lo que pasa es que el protagonista ni siquiera abre los ojos. Con un simple pensamiento, refuerza el sello con una llama divina que empieza a quemar sus almas directamente. No es un fuego que las mata, sino uno que les hace sentir el dolor de su traición multiplicado por mil.
La Sentencia Final: El prota, sin mirarlas, les dice con una voz que retumba en todo el palacio: «¿Todavía creen que sus voces significan algo para mí? Intentar escapar solo prolonga su agonía. Quédense ahí y acepten que su existencia ahora solo sirve para recordarme lo que nunca debo volver a permitir».
El Rendimiento Total: Tras ese castigo, las ocho emperatrices, incluyendo a la Maestra, finalmente se quiebran por completo. Se dan cuenta de que no hay escapatoria, ni perdón, ni olvido. Se acurrucan en los rincones más oscuros del estandarte y se quedan en un silencio sepulcral, aceptando que su destino es ser sombras eternas en el brillo de la gloria de él.
Al final, ya ni siquiera intentan hablar entre ellas. Se quedan mirando hacia afuera, viendo cómo el prota alcanza niveles de poder que ellas nunca soñaron, entendiendo que el hombre al que llamaron «débil» y «traidor» en el pasado, ahora es el dueño absoluto de sus almas por toda la eternidad.
en la escena final de la Novela, vemos al protagonista, Ye Chen, de pie en el balcón más alto de su palacio divino. El viento agita su túnica y él mira hacia el horizonte infinito de los reinos que ahora gobierna.
Y después de eso sucede lo siguiente:
El Adiós al Pasado: Ye Chen saca el Estandarte de Almas por última vez. Las ocho emperatrices, desde adentro, lo miran con esperanza, pensando que quizás, después de eones, él finalmente las liberará o les dirá una palabra de perdón.
El Gesto de Indiferencia: Pero lo que pasa es que él ni siquiera las mira. Simplemente coloca el estandarte en un rincón oscuro de su tesorería, cerrando la puerta con un sello que nunca más se abrirá. Para él, ellas ya no son una herida, ni un odio, ni un recuerdo; son simplemente polvo en el camino.
La Nueva Vida: El protagonista camina hacia su nueva compañera, que lo espera con una sonrisa sincera. Él le toma la mano y, por primera vez en toda la historia, vemos en su rostro una paz absoluta. Ya no hay sed de venganza, porque ya no queda nadie a quien castigar; todos sus enemigos están rotos o borrados.
La Reflexión Final: El prota mira al cielo y piensa: «En mi vida anterior morí por amor a las personas equivocadas. En esta vida, viví por mí mismo y alcancé la cima. El arrepentimiento de ellas es su prisión, pero mi olvido es mi libertad».
El manhua termina con una toma épica de Ye Chen y su nueva aliada caminando hacia el sol naciente de un nuevo universo, mientras la cámara se aleja y nos deja ver que el nombre de las ocho emperatrices ha sido borrado de los libros de historia. Solo queda la leyenda del hombre que renació para ser Dios y que nunca miró atrás.
¡Y así termina esta historia de traición y justicia divina!
Joder absoluted cinema
Joder, leí cine 🚬
Ojalá no la cague el autor, que esa maña la tienen la mayoría de autores asiáticos con sus obras.
Bastante resumen de el spoiler me entretuve leyendo todo XD
Lo único q me lastima es que una parte mencionada de q estaba tratando a otras mujeres, se haga el recio tampoco en tener su harem (mi opinión),, aúnq solo tengas una waifu, a menos q sea hambriento de carne, lo veo muy incoherente, q solo elegir una, no sé si me dejó entender, jajas
Tiren expoiler que le sucede ala maestra logra curarse ella sola o va a pedirle disculpas al protagonista para que la ayude
[spoiler title=» pues ella en algún punto de la novela no recuerdo cuál capitulo. Pero ella muere y el prota como tiene un estandarte de almas pues la recoje para que sea una da las almas centrales nada más si mal no recuerdo también esta otra la del vestido púrpura también es una de las almas centrales ya que el la mato porque no podía dejar el dao del robo jajaja que bien.»]
Alguien sabe de la novela?
Este manhwua tiene fanservice de la buena pero lo malo que son ellas perras que están podridos que una manzana caída de un árbol
La maestra es una perra traidora ahora dime cómo solucionara sin el Mc ustedes estúpidas sentenciaron sus caminos y no vuelva a pedir perdón por lo que el Mc no acepta perras de segunda mano
Muchas gracias por el capítulo 😌
La disque «maestra» dándose las de viva y haciéndole pendejadas al prota y, era otra webada igual que las otras prras jajajajaja.
Gracias por el capítulo
Lo sigo diciendo,que buenos perros,pero ya no lo valen.
Muchas gracias por el capitulo, Taurus
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Muchas gracias x el capítulo 🙂
Espero que no se junte con estas mujeres, lo traicionan y después quieren disculparse 🤨